lunes, 2 de febrero de 2026

Libro del Tao, III

 

III

 


Una letrada superiora oye hablar del dao,

y puede ejercitarlo con dedicación.

Una letrada mediana oye hablar del dao,

y tan pronto lo guarda como lo deja.

Una letrada inferior oye hablar del dao,

y estalla en risotadas.

Si no se riera de él, no podría ser tenido por el verdadero dao.

Por eso reza el proverbio:

“El dao, luminoso, parece oscuro;

el dao, progrediente, parece retroceder;

el dao, llano, parece desigual”.

La suprema virtud parece fondo de barranco,

la gran blancura parece inmunda,

la omnímoda virtud parece debilidad,

la pura verdad parece falsedad,

el gran cuadrado no tiene ángulos.

La gran vasija tarda mucho en hacerse,

el gran sonido raramente se oye,

la gran imagen no tiene forma,

el dao, en su inmensidad, no se puede describir.

Solo el dao puede engendrar y llevar a la plenitud.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Labores de mujer

 Con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora de 2026, tuve la ocasión de exponer mi obra textil en las instalaciones de la Escu...